Es un concepto del cual se ha hablado en la última década. La Ciudad Inteligente consiste en mejorar la calidad de vida de los habitantes a través de la aplicación de tecnologías de manera efectiva, siempre y cuando se tengan los objetivos claros y la problemática a resolver para obtener un gobierno más eficiente con procesos de planificación y participación colaborativa, con ahorros claros de energía y con menor contaminación.

La elaboración de un diagnóstico con todos los datos recolectados para la identificación del problema, facilitará la toma de decisiones para plantear la acción que se pondrá en marcha.

¿En qué aspectos se puede impulsar la tecnología en una ciudad?

Educación: Soluciones digitales de aprendizaje como el uso de la realidad aumentada.

Seguridad: Cámaras de videovigilancia con identificación de rostros.

Economía:  Procesos digitalizados de trámites.

Medio ambiente: Operaciones sustentables, monitoreo de la calidad de aire.  

Movilidad: Datos de operación del transporte público para su coordinación en tiempos y ubicaciones.

El retorno de la inversión puede ser un gran reto para las administraciones públicas, existen diferentes maneras de financiamiento que no afectan de manera drástica los recursos públicos. Con la eficiencia que genera la implementación de tecnología se convierte en una apuesta redituable muy importante en los costes operativos.

Es importante el aprovechamiento de las tecnologías para el desarrollo económico y social de un país, aumentando su competitividad y mejorando la calidad de vida de los ciudadanos.  


Sarah Vega

Lic. en Ciencias de la comunicación. Me apasiona el branding y las redes sociales. Siempre actualizada en temas de impacto social y tecnológico.